El avatar humano: la reencarnación humana
ASÍ ES COMO NOS PREPARAMOS ANTES DE ENCARNAR O REENCARNAR.
Vivimos En Una Simulación U Obra De Teatro.
El relato de un humano de cómo nos vestimos de un avatar, para ser funcionales en un plano donde somos equipados como robots, para transitar cada una de sus calles.
“No espero que nadie me crea, y honestamente, durante la mayor parte de mi vida adulta intenté convencerme de que era solo un sueño febril de mi infancia.
Pero el recuerdo es demasiado vívido, demasiado estructurado.
No se siente como un sueño; se siente como un registro de memoria corrupto que sobrevivió a un borrado.
Mi recuerdo más temprano en esta vida no es mi madre, ni una cuna, ni una luz al final de un túnel. Mi recuerdo más temprano es estar de pie en una habitación que parecía no tener límites. No había paredes, ni suelo visible, ni techo.
Todo era de un blanco absoluto y despojado, pero no una luz cegadora que lastimara los ojos, sino que solo era un blanco neutro, mate, casi clínico.
No tenía yo cuerpo, o al menos no de la manera en que lo entiendo ahora; era más bien como un punto flotante de conciencia.
Frente a mí, suspendida en la nada, estaba lo que hoy solo puedo describir como una interfaz de usuario o una pantalla holográfica flotante.
La interfaz no tenía botones físicos, sino que respondía a mi intención o 'pensamientos enfocados'.
No era un entorno espiritual. No había ángeles, ni dios, ni deidades, ni tampoco música celestial.
Se sentía profundamente burocrático y tecnológico, como la oficina de un diseñador de sistemas o una terminal de computadora avanzada.
En la pantalla, se me presentaron varias opciones que tenía que rellenar antes de
'comenzar'.
Recuerdo tres secciones principales a la perfección:
1. Rasgos de Personalidad: Había controles deslizantes y modificadores. Podías elegir ser más empático, más analítico, más ansioso o más de temperamento corto (irascible). El truco era que el sistema operaba bajo una regla de 'suma cero' o de balance de recursos. Si subías la inteligencia o la creatividad demasiado alto, el sistema automáticamente deducía puntos de la estabilidad emocional o de la salud física (Stephen Hawking).
No podías construir un personaje 'perfecto'.
2. La Matriz de Dificultad: Esto es lo que más se me quedó grabado. No elegías una vida específica con un guion establecido, sino más bien un 'paquete inicial de variables'. Podías elegir el nivel de dificultad socioeconómica, la región geográfica de inicio y el nivel de salud general del avatar. Recuerdo haber pensado, con una especie de arrogancia o ingenuidad previa a la vida, que una dificultad demasiado baja sería 'aburrida' y no produciría suficientes datos o experiencia. Así que elegí una configuración con un alto factor de aleatoriedad, acercándose a lo difícil (tal como lo hacemos en lo juegos de consola).
3. El Filtro de Olvido: Justo antes de confirmar, la interfaz te advertía que, para que la simulación funcionara correctamente y para que los datos de comportamiento fueran auténticos, el recuerdo del menú y de tu existencia previa sería suprimido (borrado) en un 99.9%.
Se requería un consentimiento explícito para aplicar el 'parche de amnesia'.
Recuerdo el momento exacto en que seleccioné la opción de confirmación. No había un botón de 'OK', sino que enfoqué toda mi energía en un comando que equivalía a "Listo".
En el milisegundo en que lo hice, la habitación blanca desapareció.
No hubo dolor, pero experimenté una transición violenta: una sensación de compresión extrema, como intentar exprimir el océano entero a través de un embudo microscópico. Sentí el peso de la gravedad todo de golpe, la densidad de la carne, el dolor de respirar por primera vez y el ruido ensordecedor del mundo exterior.
Me desperté llorando en una cama de hospital.
Tenía unos cuatro años. No nací en ese momento, pero ese fue el instante exacto en que mi conciencia se 'descargó' en este cuerpo y el filtro de olvido tuvo un pequeño fallo (glitch) parcial, dejándome recordar los segundos finales antes de entrar al sistema.
Hasta el día de hoy, miro mis defectos, mis talentos y las crisis de mi vida, y no puedo evitar pensar: 'Sí, esto es exactamente lo que seleccioné en la pantalla de carga'.
Estamos jugando un juego cuyas reglas olvidamos al entrar."
La mayoría de gente sufre, se lamenta, se frustra, te pelea, se victimiza, se desanima y se enferma pensando que su situación es mala suerte, castigo divino o maldición, sin recordar una sola gota de que absolutamente todo lo que están experimentando, fue una elección que ellos mismos tomaron.
Sí, nos atraparon y nos pusieron en esta realidad ilusoria con engaños, pero fuimos nosotros mismos los que elegimos el equipamiento, avatar, mente, emoción y el nivel de dificultad para jugar el juego en esta ma tricks (madre de trucos).
Somos víctimas, pero no somos víctimas.
Créditos: https://www.facebook.com/gerardoleonn


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